sábado, 10 de septiembre de 2016

maratón sexual


Algún/a desprevenid@ quizá imagine que este posteo hablará sobre mis propias aventuras sexuales. Nada más lejos de la realidad. Les ruego que no sean insolentes que soy un hombre mayor, y que se limiten a leer y a reflexionar.

Ayer leí una entrada muy interesante dónde una joven relata, con bastante detalle, una serie continuada de relaciones sexuales que con buen criterio denominó “maratón sexual”. Dejo el enlace para los que quieran disfrutar de su relato fresco y veraniego. Advierto a quienes continúen leyendo, que esta no es una entrada liviana y pasatista, todo lo contrario. Aquí se va a desgranar un problema serio, que la humanidad niega, esconde, o en el mejor de los casos, menosprecia.

Como ya deben saber no soy machista, pero soy consciente de las diferencias de género. Una de esas diferencias es irritante y ciertamente vergonzosa. El posteo homónimo al que me estoy refiriendo es una gran metáfora de ese problema.

Vamos al análisis.

Los elementos: una mujer, seis hombres, una casa.
Las acciones: comer, dormir, fornicar.

En una primera lectura no aparece nada demasiado raro, pero cualquier niño de primaria se daría cuenta del problema que subyace en esa situación aparentemente normal. ¿Qué diría ese niño? ¿Cuál sería su pregunta? “¿Por qué seis hombres y una sola mujer?” Si señor@s, “this is te question”.

No faltará quien diga que tal vez se trate de un relato de ficción, porque siempre hay personas que se especializan en observaciones inútiles. ¿Qué le contestaría yo a es@ brut@ negad@r? Que es cierto, que tal vez la autora hace años que no tiene sexo, pero que sin embargo es un relato verosímil, que es algo que puede suceder y que seguramente sucede, ha sucedido y sucederá miles, millones de veces. Descuento que la autora se regodea íntimamente en la superioridad sexual de la mujer. Entonces Ud., querido amigo, se preguntará cuál es el motivo de tamaña desigualdad de la naturaleza y pondrá en duda la justicia Divina. Lamento decirle que yo tampoco encuentro contestación a semejante despropósito de la fisiología. Y mientras nosotros nos condolemos ante esa certeza que lastima, seguramente habrá alguna mujer que diga que somos los hombres los infieles, los libertinos. Pero que no me hagan reír que tengo un familiar enfermo. Olvidan acaso que por cada infiel hay una infiel, ¿o las relaciones sexuales son de a uno?

Hasta hace unos años, la religión condenaba a las infieles. Lo bien que han hecho en condenarlas, pero ahora, en esta época de relajación de las normas, sale a la luz la voracidad sexual del género femenino.

Hago votos para que se vuelva a la moralidad de antaño y si eso no es posible, que si una mina se pasa en un rato a varios tipos por las armas, tenga la delicadeza de no publicarlo. 

Será justicia.


4 comentarios:

  1. Gwen es mi ídola Alex!!!
    además, has de ser de muy buena pasta para tener tan buena relación con hombres que tan solo tienes encuentros sexuales sin que hayan historias raras de por medio. Normalmente las mujeres somos bastante brujas y siempre hay malos entendidos. Por fin empiezan haber mujeres "normales" que pueden disfrutar de varios amigos así.
    Y también hombres que vean a la mujer como un igual.Que pueda divertirse de igual manera que ellos y no por eso tengan una calificación propia de la inquisición y no de este siglo...
    ah!...y es cierto que quizás las mujeres ganemos en resistencia...jejeje
    un besoteeee hermoso viejito

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    Respuestas
    1. Niña, mejor admira a madame Curie, que para malos ejemplos están los políticos. ¿Es para ti disfrutar de varios mancebos una situación de normalidad? Hay que joderse. ¿Dónde ha quedado el romanticismo? Por favor!
      El proctólogo se ofendió cuando, luego de introducirle el dígito medio en el ano del paciente, ese le dijera que le diera un beso. Que si lo va coger que primero lo besara.
      Yo me pregunto ¿Está mal esperar algo de romanticismo? ¿Está fuera de moda el cariño en el acto sexual?
      El tiempo es justiciero, estimada lectora. Ya sentirá Ud. misma, en carne propia, cuán importante es una caricia y un gesto de amor. Pero hasta que eso llegue la animo a que le siga dando "agua a la burra" cada vez que tenga sed. Qué para eso se es joven.
      Y qué sigan los éxitos!
      Besos & abrazos

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    2. Pero que tiene que ver el tocino con la velocidaddddd!!!!
      Una cosa son encuentros casuales donde el amor nada tiene que ver. Pero sí los buenos modales.
      El amor, para la pareja, donde ahí sí que puedes dar rienda suelta a todo el romanticismo y todo lo que desees y más que para eso existe la confianza. Mientras...el amor déjelo a parte. No existe amor en encuentros paganos.
      Y eso de ser joven...tampoco creo que tenga nada que ver...hay viejit@s con mucha marcha...pero quizás no es ese su caso...¿no?

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    3. Querida niña, no sé que tiene que ver el tocino con la velocidad, ni el culo con la memoria, pero para la promiscuidad ya estamos los hombres. No a la igualdad de género!
      ¿Qué si tengo marcha? Pregúntale a tu hermana... jajajajaj
      Besos & abrazos

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