jueves, 10 de noviembre de 2016

enseñanzas inútiles


Es increíble que a esta altura de la civilización y las comunicaciones no hayamos aprendido que no se puede cambiar a las personas después de cierta edad. Se escuchan a padres despotricar contra hijos, a hijos contra padres, a esposos entre sí y ¿cuál es el resultado? Ninguno. Ninguno bueno, el resultado más común es que los que se pelean dejen de verse.
A mi no me gusta pelear. Odio pelear, para ser más claro. Pero como reza el dicho popular “para pelear se necesitan dos”. ¿Quieren pelear? Muy bien chicos, comiencen sin mí.
¡OJO! Una cosa es hablar civilizadamente de gustos y disgustos y otra es tratar de imponer las condiciones a los gritos. Hablando se entiende la gente, no gritando, ni insistiendo.
Los errores no se arreglan a los gritos. Menos los errores propios.
Es muy triste sentir que uno se ha equivocado en la elección de la pareja. Sobre todo quienes concebimos nuestro proyecto de vida junto a alguien, pero nadie está exento de equivocarse. Una, dos, tres veces.
Otra cosa que resulta increíble en esta época es pretender que nuestra pareja se ajuste totalmente a nuestras expectativas. Nadie colmará el cien por cien de nuestros gustos, pero hay personas, jóvenes en general, que creen eso. Y entonces los matrimonios duran menos que un helado. Tampoco se trata de aceptar lo que venga.
El problema es que no existen términos medios. Hay matrimonios que se separan por sutilezas y otros que la única razón que los explican es la tendencia autodestructiva del ser humano.
Los ex esposos se acusan uno al otro. Si se hubiesen dado cuenta que el que comparte la cama es otro ser humano con necesidades distintas, muy probablemente seguirían casados.
¿Cómo puede ser que nos enseñen tantas cosas inútiles y no nos digan nada de cómo funcionamos?

2 comentarios:

  1. Pelear no sirve. Aunque tampoco sirve callarse y acumular. Entre dos, siempre servirá respeto y diálogo... sin estas dos cosas, difícilmente pueda sobrevivir algo más... ni siquiera el amor.

    Un beso... y gracias por pasar por mi playa pese a mi ausencia.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Siempre es un gusto pasar a leerte. Gracias por venir.
      Besos & abrazos

      Eliminar